Método de Protesta. Consolidación en la transición de Oaxaca

El cambio de un régimen político a otro, incluye que en el proceso de transición haya una disputa por los valores políticos que deben guiar la democracia, también la hay con los valores que provienen del régimen de origen (la no democracia).

¿Qué valores o formas de hacer política provenientes del sistema autoritario han sobrevivido en el gobierno de Gabino Cué para consolidarse en el proceso de transición política que se está viviendo?

Aunque no es una lista exhaustiva, las formas de hacer política que se mencionan son evidentes en la vida cotidiana del oaxaqueño.

1. La forma de protestar. En ella se manifiesta la imposición del número, del agandalle político contra los derechos de los ciudadanos, no contra los políticos profesionales y gobernantes.

Comúnmente, los que protestan tienen como estrategia de movilización el cierre de calles, el bloque de comercios y la instalación de plantones en lugares públicos. Su lógica es que entre más presionen a la ciudadanía, esta terminará por exigir al gobierno que resuelva las peticiones del grupo que protesta para ya no ser afectada.

El grupo que protesta parte de la idea “el pueblo está conmigo” y por ello considera que tiene la autoridad suficiente para violar los derechos de terceros.

Lo cierto es que el proceso de transición está acompañado del cambio en la sociedad oaxaqueña y de las ideas políticas que la rigen. En efecto, si los oaxaqueños siguieran siendo los mismos la transición política no se hubiera dado. También, el 2006 hubiera significado la caída del PRI con la renuncia de Ulises Ruiz Ortíz, pero no fue así. El 2006, es el inicio del deterioro acelerado de las cosas que permitió en 2010, por medio de las urnas, lograr la alternancia de grupo político en el poder.

Ante esto, el 2010 es una respuesta al 2006 en término de valores políticos: la mayoría de oaxaqueños interesados en la política apuesta por las vías legales y pacíficas para lograr un cambio en la política.

Si esto es así, como se expresó en las urnas, el Gobierno de Oaxaca cuenta con la legitimidad suficiente para cambiar su postura ante la “forma de protesta” que actualmente domina.

2. El cabildeo. La consecuencia del estilo de protesta que se heredó del autoritarismo priista es la “concertacesión”, o sea, la negociación y “diálogo” a puerta cerrada en donde se cumplen las demandas públicas -como las privadas- y se reconoce la capacidad del gobernante para reaccionar a favor del movimiento de protesta y castigar -hasta con el despido, si fuera necesario- a los burócratas que no habían logrado evitar las protestas.

Actualmente, la falta de transparencia en el gobierno de Gabino Cué en su relación con el mayor grupo de protestas, la CNTE, ha permitido que el modelo de cabildeo, en el cual todo se hace en lo privado sin rendir cuentas a la ciudadanía, ni la participación de observadores de organizaciones de la sociedad civil, rinda frutos y le otorgue un coto de poder al gremio magisterial sin que este haya pasado por las urnas.

A esto hay que agregar que las decisiones que afectan a todos, como la Reforma Educativa, no están siendo tomadas con la ayuda de los mecanismos de democracia directa que ya existen en Oaxaca, sino con el mismo modelo, anticuado y caduco, de supuesta “democracia representativa”, pero sin la transparencia requerida. El mejor ejemplo de cabildeo es el atraso de la votación de la Reforma Educativa que se hizo a nivel nacional.

En otras palabras, si el gobierno actual tuviera vocación democrática, ya hubiera impedido el cabildeo, frenado el chantaje, por medio de los mecanismo de democracia participativa y permitido que votara la ciudadanía en una consulta.

3. Movimientos de arriba. Actualmente el espacio público está dominado por movimientos sociales que surgen desde la misma esfera del poder, o sea, históricamente han pertenecido a la élite política. Este es el caso de la CNTE o el Movimiento Antorchista en Oaxaca.

Ante esta situación es entendible que ellos se opongan a cualquier crítica o cambio en las leyes que afecte sus intereses de grupo. Los grupos que posiblemente se atrevan a criticar a estos movimientos, desde la sociedad civil nacional o local, en su gran mayoría, son acusados de pertenecer a otras élites o descalificados ideológicamente, sin que se les permita el diálogo.

Las tres formas de hacer política o valores que se siguen arrastrando del pasado, al pasar de los años del gobierno de Gabino Cué se están convirtiendo en patologías -debilidades- de la democracia oaxaqueña que en un futuro pueden ser la puerta para el regreso del PRI.


Una versión de “Método de Protesta. Consolidación en la transición de Oaxaca” se publicó en la revista Mujeres de Agosto.