El ridículo con la detención del presunto hijo del Chapo. #DiarioDeCampaña D85

Si seguimos teniendo gobiernos que cometen errores todos los días en temas fundamentales, algún día Estados Unidos y el mundo entero tendrán que verificar como los periodistas más exactos a nivel internacional.

El gobierno mexicano se atrevió a decir a los cuatro vientos que había atrapado al hijo del Chapo Guzmán en una acción efectuada por la Marina en el Estado de Jalisco. 24 horas después, el gobierno de Estados Unidos señalaba que el detenido no era hijo del narcotraficante más buscado de México, Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”.

El Gobierno de México con un cinismo en plena expansión reconoció que el detenido no era quien presuntamente decían que era. Su madre en una conferencia en Jalisco dijo que el presunto Alfredo Guzmán Salazar ni siquiera tenía ese nombre y su apellido era Beltrán, otra palabra muy ligada al narcotráfico en México.

Varias conclusiones se pueden sacar del tema, pero la más importante es que el Gobierno Federal ha demostrado que el sistema de inteligencia no funciona.

Segundo, que nadie verifica de manera extensa y profunda a quienes presentan en la televisión con un “gran golpe a los cárteles de la droga”. Ante estos hechos, solo gana adeptos la teoría de que muchos detenidos en este combate al narcotráfico son inocentes y su error fue estar en el momento y lugar menos indicado.

Josefina Vázquez Mota debe ser la menos contenta con este error del gobierno federal, pues una detención tan importante traía para ella la posibilidad de atraer votos si la hacía rentable como una acción efectiva del PAN como gobierno. Ahora el error del Gobierno Federal solo es una muestra de incapacidades, egocentrismo y búsqueda de espectacularidad en los medios de comunicación para demostrar que hay resultados en el combate al narcotráfico.

Lamentablemente, esta actitud del gobierno no contribuye a un combate efectivo a los cárteles de la droga y sí aminora la confianza de los ciudadanos en las instituciones de gobierno.

Está apunto de terminar el periodo de campañas y el ridículo que hará historia ha llegado por una cortesía del Gobierno Federal encabezado por Felipe Calderón Hinojosa.