Drogas, narcotráfico y elecciones en México. #DiarioDeCampaña D10

Diputados mexicanos en lo único que saben hacer, show

Desde que Felipe Calderón Hinojosa, Presidente de México, declarara el combate al narcotráfico en el país, hemos escuchado a todos los partidos políticos, incluido el PAN, decir que la estrategia ha fracasado o puede ser mejor, en el caso de Acción Nacional.

Las llamadas grabadas a Josefina Vázquez Mota donde acusa a la “Pinche Sota” y Genaro García Luna de operar a favor de un precandidato en la interna del PAN, muestran que al interior del oficialismo existen diferencias. Hasta el momento Vázquez Mota ha respaldado el combate al narcotráfico que ha hecho Calderón Hinojosa. A pesar de sus declaraciones, nunca ha sido defensora feroz de la estrategia. En el caso de la candidata la falta de expresiones sobre este tema solo deja pensar que seguirá el camino que ha delineado el mandatario actual.

Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador por largos años criticaron la estrategia del Presidente Calderón. López Obrador lo acusa de las más de 50 mil muertes que van en su sexenio. Peña Nieto ha sido moderado en sus críticas, pero también lo ve como culpable del presente mexicano.

Los dos candidatos opositores a Calderón cambiaron su postura después de que Estados Unidos, bajo el gobierno de Barack Obama, mostrara su respaldo y ayuda económica al mandatario mexicano. Ninguno de los candidatos se atreve a declarar durante estas campañas que el Ejército Mexicano regresará a los cuarteles cuando ellos lleguen al poder. Sólo han dicho que si la policía mexicana es capaz de parar a los narcotraficante los soldados se retirarán de las calles, para ello primero proponen hacer una nueva policía mexicana, acción que se realiza desde el gobierno actual. Ante el panorama, se puede asegurar que han preferido dar continuidad a la estrategia que tanto criticaron.

Vázquez Mota tiene claro que todos los reclamos por la estrategia los tendrá que absorber, pero los otros dos candidatos tampoco han generado alternativas.

Ayer por la tarde diputados del PRI, PAN y PRD, el resto de grupos legislativos funcionan como satélites, consideraron inviable que “en el corto plazo pueda darse un debate sobre la legalización de las drogas en el país, al coincidir que los tiempos electorales y el final de la actual administración ‘alejan una discusión franca’ sobre el tema”. Declaraciones de este tipo hemos escuchado todo el sexenio. Ninguno de los partidos políticos con sus respectivos legisladores ha hecho una propuesta seria, se han caracterizado por el escándalo y la indignación de los muertos, pero no ponen de su parte para parar la masacre.

Cuando las organizaciones de la sociedad civil mexicana que están enfocadas en el tema de las drogas, narcotráfico y las víctimas de la “guerra contra el narcotráfico” o el “combate” se acercan al poder legislativo mexicano se cierran las puertas y cuando las abren solo se observa y escucha un diálogo de sordos, los legisladores no reaccionan ante las peticiones.

La legalización de las drogas ha sido discutida en la sociedad civil mexicana, hay opositores como aquellos que respaldan la propuesta. Desde América Latina, expresidentes que han vivido el grave problema de los cárteles de la droga han dicho que su legalización es necesaria para que se eviten más muertes y violencia. En el poder legislativo el tema no se ha tocado desde el inicio del sexenio, mucho menos se han presentado propuestas que refuercen la estrategia o generen una nueva.

Los legisladores no solamente han evitado su responsabilidad en este tema, ya que durante sus años en la Cámara de Diputados o Senadores han tratado de ganarse un nuevo puesto de elección y prefieren no tocar un tema que los lleve al ostracismo político, ahora no dicen nada sobre un tema polémico que puede restar votos. Si algún miembro del poder ejecutivo o de algún partido que no sea el suyo habla de la legalización, automáticamente debe acusarse que sus declaraciones son irresponsables en un contexto como el que se vive. Seguramente, acusará un legislador, hizo esas declaraciones para apoyar a su partido, no más. Así el tema de las drogas y el narcotráfico no se aborda en México.

Estamos acostumbrados a dar un peso trascendental a las campañas presidenciales, pero entre más nos alejamos de la elección de la alternancia del 2000, queda claro que las campañas al poder legislativo tienen una importancia idéntica que la de Presidente de México, sino es que más.

El próximo presidente de México no resolverá el problema del narcotráfico y de las drogas. Dichos problemas se tienen que resolver con nuevas leyes y respaldo a las acciones administrativas del Ejecutivo.

Es necesario que los electores pongan atención en las campañas de Diputados Federales y Senadores, no hacerlo conducirá al país a seis años más de parálisis legislativas. Mientras los candidatos a estos puestos de elección popular no se manifiesten sobre los temas legislativos torales del país, sabremos que solo servirán para evitar que la democracia avance y el desencanto ciudadano crezca.

Las candidaturas para Diputados y Senadores no deben ser puestos de relleno que se reparten al interior de cada partido político, tienen la función de canalizar las demandas de la ciudadanía en materia de institucionalización, o sea, encargarse de las bases del país.