Encuestas electorales rumbo al 2012. Agosto 2011

Identificación con partidos políticos sin candidatos/Fuente: GEA-ISA y Mitofsky. Construcción de gráfico: César Mendoza
Identificación con partidos políticos sin candidatos/Fuente: GEA-ISA y Mitofsky. Construcción de gráfico: César Mendoza

OAXACA, México.- A finales del mes de junio publiqué en estas mismas páginas un análisis sobre las encuestas nacionales que se levantaron en el mes de mayo para medir el interés sobre el proceso electoral del 2012. Del levantamiento de estas encuestas han pasado tres meses y hay cambios evidentes en las preferencias electorales, pero que también desde esas fechas se sabía que tenían un alto porcentaje de suceder.

Este artículo, que pertenece a la serie de escritos que estoy realizando sobre el proceso electoral del 2012, da continuidad al análisis de los resultados de las encuestas que elaboran dos de las más respetables casas encuestadoras mexicanas: Consulta Mitofsky y GEA-ISA.

Las dos encuestas que sirven como base a este artículo se levantaron en la segunda quincena del mes de agosto y fueron hechas públicas al inicio del mes de septiembre. Por supuesto, las encuestas miden todavía a algunos candidatos del Partido Acción Nacional (PAN) que ya han declinado, o sea, están fuera de la competencia. Tampoco miden los posibles cambios que generaron los diversos informes de gobierno que se dieron a principios del mes patrio.

A diferencia del artículo que publiqué en el mes de junio (A un año de la elección presidencial), las encuestas del mes de agosto ya toman en cuenta a Ernesto Cordero, catalogado por analistas y periodistas como el “delfín” del Presidente Felipe Calderón. Hago esta observación porque es evidente que está muy lejos de los panistas que encabezan las preferencias al interior del actual partido en el gobierno federal.

Mi artículo mantiene las líneas del anterior: verifico las tendencias de los partidos políticos sin candidatos, conocimiento de los aspirantes, opinión sobre ellos e identificación de los simpatizantes o militantes, dependiendo el caso, con alguno de los “suspirantes”. Además, agrego en las gráficas que lo acompañan, el promedio que se obtiene de las encuestas analizadas en mayo y estas del mes de agosto. Basta señalar que cada encuesta tiene un tamaño de muestra de 1000 casos efectivos. Sin más preámbulo comienzo con los resultados de los partidos políticos.

Partidos políticos y preferencias

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) mantiene el liderazgo en la intención de voto en este mes de agosto. Su promedio de porcentaje de votación en las dos encuestas es de 38.53%.

Después del PRI se localiza el Partido Acción Nacional (PAN) el cual ha oscilado entre el 17% y el 24% desde el mes de mayo hasta agosto. Aunque en el mes de agosto, las dos casas encuestadoras han situado al PAN cercano al 20%. Su promedio es precisamente de 20.3%. Se observa que en tres meses Acción Nacional no ha logrado crecer su intención de voto. Caso similar al del PRI que ha mantenido su porcentaje de votación.

El Partido de la Revolución Democrática se puede medir de manera separada o sumarle los pequeños porcentajes que le otorga el resto de partidos políticos de izquierda que se han mantenido fieles a su causa desde el conflicto poselectoral del 2006. En solitario, el “sol azteca” refleja una preferencia sin candidato de 13.9% y en conjunto 17% en la encuesta de Consulta Mitofsky. En GEA – ISA, el PRD obtiene 12%. Al igual que el PAN y el PRI, la izquierda partidista tampoco ha crecido en preferencias electorales.

En este sentido, es válido afirmar que las encuestas en estos momentos están midiendo en las preferencias de partidos políticos sin candidatos, el llamado “voto duro” o definido de cada partido político. Vale decir que en la encuesta trimestral de GEA – ISA el porcentaje de indefinidos es del 27%, lo cual demuestra que la elección todavía puede variar de manera considerable. Consulta Mitofsky muestra que hay un 13.1% que no tiene preferencia por algún partido y un 9.9% que no declara su preferencia.

Nada nuevo en las preferencias de partido ha mostrado el mes de agosto si se compara con el mes de mayo.

Conocimiento de aspirantes

Conocimiento de aspirantes a candidatura presidencial/Fuente: GEA - ISA y Mitofsky. Construcción: César Mendoza

El mes de septiembre sí muestra cambios en el conocimiento de los aspirantes a una candidatura para la Presidencia de México en el 2012. Sin duda alguna, Andrés Manuel López Obrador es el candidato que más conoce o identifica el votante mexicano, detrás de él se encuentra el exgobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto.

En promedio, desde mayo hasta agosto, el 93.7% conoce o identifica a AMLO. Enrique Peña Nieto tiene un porcentaje similar con 93.13%.

Los cambios se han dado en el resto de aspirantes. Terminemos con el tricolor. Mientras Peña Nieto está de puntero, su presunto competidor interno, Manlio Fabio Beltrones, tiene en promedio un 56.23%. Muy alejado del puntero de su partido.

En el PRD hay una situación similar entre AMLO y Marcelo Ebrard, gobernante de la Ciudad de México. A diferencia del Senador Beltrones, Ebrard sí creció en conocimiento en las encuesta de GEA-ISA de manera significativa. Pasó de 72% en mayo a 86% en agosto; mientras que en Consulta Mitofsky tuvo una pérdida mínima que lo mantiene en el promedio de mencionada encuesta. Su promedio en mayo y agosto es de 77.35%. Con este resultado se convierte en el tercer lugar entre los aspirantes a una candidatura para el 2012 en ser identificado por los ciudadanos.

Los panistas están rezagados, sólo Santiago Creel Miranda ha logrado superar la cifra promedio del 70%, convirtiéndose en el aspirante del PAN más conocido entre los ciudadanos.

Creel Miranda crece en identificación como político que busca una candidatura presidencial en las dos encuestas. Consulta Mitofsky midió un conocimiento de él en mayo de 64.7%; para agosto, la medición dio como resultado 71.10%.En la encuesta de mayo de GEA – ISA, su resultado fue de 74%, mientras que en agosto alcanzó 86%, empatando en esta medición a Marcelo Ebrard. Su promedio es de 73.95%.

Su rival directa de partido político y única mujer en la contienda, Josefina Vázquez Mota, también tuvo un crecimiento importante en el rubro de identificación por parte de los ciudadanos. En mayo Consulta Mitofsky y GEA-ISA en este rubro asignaban 50.8% y 59% respectivamente. En agosto Mitofsky midió 56.40% y GEA-ISA reportó 75%. El ascenso de la política es significativo y permite situar la contienda desde este momento como una lucha de dos, pues Ernesto Cordero no ha logrado superar en tres meses la barrera del 50%, sólo ha llegado al 40.35% (promedio).

En efecto, de manera general, Ernesto Cordero es el candidato menos conocido por los electores y el tiempo se ha convertido en su principal rival. Por este mismo factor declinaron Javier Lozano, Alonso Lujambio y esta semana que ha pasado el gobernador de Jalisco, Emilio González.

Opinión sobre suspirantes

Opinión sobre suspirantes /Fuente: GEA-ISA y Mitofsky. Construcción: César Mendoza

Al lado del conocimiento que existe entre la población mexicana de los políticos que buscan aparecer en la boleta a Presidente de México, la opinión que se tiene sobre ellos se ha convertido en el factor más evidente que puede llevar a los partidos políticos, sea el método de elección que sea, a favorecer a determinado político.

Es muy cierto que Andrés Manuel López Obrador es el más conocido por todos los ciudadanos, pero su balanza de opinión “positiva/negativa” lo convierte en el político con peor imagen ante los votantes. Su promedio de mayo a agosto, lo mantiene en -17.40%, o sea, la opinión es negativa y tiene que remontar en muy poco tiempo 17 puntos porcentuales para llegar al cero, punto muerto, de opinión y de allí tratar de construir una imagen que empiece a ubicarlo en números negros.

Sólo tres aspirantes pueden presumir que su balanza de opinión es positiva. En el PRI se encuentra la mejor balanza positiva, Enrique Peña Nieto (32.98%). Es seguido, pero todavía muy lejos, por Marcelo Ebrard Casaubon (PRD) y Josefina Vázque Mota (2.80%).

En el caso de los dos aspirantes que están en el PRD y PAN respectivamente, de mayo a agosto han tenido un crecimiento importante en este rubro. Mientras que Peña Nieto se ha estancado en el rango de 30 a 35%, algo similar ha pasado con AMLO en su opinión negativa.

El tercero en discordia en el PAN, Ernesto Cordero, sigue teniendo una balanza negativa de opinión, o sea, es muy cierto que el conocimiento que se tiene de él por parte de los mexicanos ha crecido, pero este no ha sido favorable para que su balanza llegue a números negros. Cordero se ha situado, como promedio, en el -5.18%. Demostrando que cada que pasa el tiempo y sus números no mejoran, permite que la contienda interna del PAN se vuelva de dos, pero vale señalar, que su porcentaje puede ser decisivo para que Creel o Vázquez Mota se alcen con la victoria interna.

Posturas de simpatizantes y militantes ante aspirantes

En párrafos anteriores mencionaba que el número de indecisos todavía era muy alto, permitiendo que el proceso electoral no estuviera definido, dejemos de lado por un momento este apartado del llamado voto independiente y observemos el comportamiento de los simpatizantes y/o militantes de cada partido ante los políticos que quieren representarlos en el proceso electoral del año que viene.

Desde mi óptica, y no es necesaria una bola de cristal, en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) las cosas están decididas, no solamente por los altos porcentajes de votación que lleva Peña Nieto, sino también por la forma autoritaria en la que se guía la institucionalización de los proceso internos del otrora partido oficial mexicano.

Son los partidos de izquierda los que están viviendo una contienda que hace unos meses todavía se pensaba que estaba lejos de darse. Marcelo Ebrard logró aprovechar estos tres meses de buena manera y trabajó en la construcción de opinión sobre su imagen y los resultados han sido positivos, permitiendo que se abra la posibilidad de una contienda reñida entre él y AMLO. Si todo en la izquierda se decidiera por números, Ebrard tendría que ser el candidato, pero en los partidos políticos los “usos y costumbres” también influyen.

En el PAN está definido que el candidato saldrá en noviembre y que Creel y Vázquez Mota tienen posibilidades equilibradas para ganar la contienda. En otras palabras, esta elección interna sí es de pronósticos reservados. Veamos a cada partido.

Peña Nieto y el PRI

Priistas y aspirantes / Fuentes: GEA-ISA y Mitofsky. Construcción: César Mendoza

Enrique Peña Nieto tiene 74.5% de identificación de mexicanos que se declaran simpatizantes del PRI y que les gustaría que fuera el representante del tricolor. Manlio Fabio Beltrones sólo tiene un 5.48%. Los números demuestran que esta contienda está definida.

Decía en párrafos anteriores que en los partidos políticos no todo se define por los números. Es cierto que son un factor primordial para la toma de decisiones, pero también influye el proceso de institucionalización histórica que han vivido. El PRI vive de su proceso de institucionalización, si este no fuera tomado en cuenta, muchos políticos tricolores no hubieran aparecido en diversas boletas electorales a nivel local, estatal y federal.

Es obvio que los grupos del tricolor todavía generan estrategias de suma – cero cuando no son favorecidos en el reparto de puestos electorales. Es probable que no pierdan en su voto duro, como lo demuestra el proceso electoral del 2006 a nivel federal o 2010 en Oaxaca, pero para ganar el 2012 van a necesitar más que a su fiel militancia. Ganar para el PRI representa sumar un porcentaje de indecisos elevado.

Beltrones no tiene posibilidades numéricas, depende de un escenario extremo, pero su postura después del proceso interno, será fundamental para la unidad del fundador del autoritarismo en México.

A este factor, es necesario observar que en la balanza de opinión Enrique Peña Nieto se ha quedado estancado o simplemente ya creció lo que tenía que crecer. Por el momento, Peña Nieto ya es candidato, ahora falta saber cuánto va a perder por alejarse de los reflectores y las facturas que le pasará su gobierno en el Estado de México.

AMLO y Ebrard, la discordia de la izquierda

Identificados con la izquierda y aspirantes/Fuentes: GEA-ISA y Mitofsky. Construcción: César Mendoza
Identificados con la izquierda y aspirantes/Fuentes: GEA-ISA y Mitofsky. Construcción: César Mendoza

 El crecimiento de Marcelo Ebrard en las encuestas de mayo a agosto ha sido suficiente para hablar de que la competencia en los partidos de izquierda es toda una realidad.

AMLO es el más conocido por los mexicanos, nadie se lo discute en los partidos de izquierda. Lo discutible es que el tabasqueño no es bien visto por los mexicanos. Es en este rubro donde la figura de Marcelo Ebrard ha provocado que muchos líderes de grupos al interior de los partidos de izquierda volteen a ver al todavía jefe de gobierno de la Ciudad de México como una opción para el 2012. A la izquierda le urge demostrar que no son “el ya merito”. Además, sus divisiones internas se pueden profundizar si hay una derrota estrepitosa en el proceso electoral que se avecina.

El meollo del asunto en esta contienda, es que el simpatizante de izquierda siempre se ha desarrollado en México bajo la idea de conflicto y posicionamientos extremos ante acontecimientos que tienen una referencia histórica. O sea, el peso de la institucionalización de la izquierda muchas veces es mayor que el de los números que muestran las encuestas. Basta decir que “están cuchareadas” para descalificar todo y permitir que la lógica interna (partidista) guíe el proceso interno de elección. Hasta el momento, los dos candidatos “progresista” han mantenido un pacto de caballeros, se han movido bajo estrategias electorales que buscan generar una opinión positiva de ellos, pero todavía falta la tensión que puede fragmentar la unidad que se sostiene con alfileres entre el PRD, PT y Movimiento Ciudadano (Convergencia). Se trata de lealtades y ganancias políticas más que de números.

A pesar de esta lógica de los partidos de izquierda, los números pesan, no se sabe cuánto en las elites de estos partidos, pero pesa. De ser así, se puede afirmar que AMLO ha sido derrotado en tres meses por Ebrard, aunque esta no es la batalla final.

Señalo esto, porque es la primera vez que Ebrard logra superar de manera clara a AMLO en una encuesta. GEA – ISA en el mes de mayo señaló que el 47% de los simpatizantes del PRD se identificaban con AMLO como candidato de la izquierda, Ebrard sólo alcanzó el 29%. Para agosto, el 27% de los simpatizantes del PRD quieren de candidato a AMLO, mientras que el 39% ya se identifica con Ebrard. En otras palabras, Marcelo Ebrard creció 10% en tres meses.

A pesar de estos resultados, en el promedio de mayo a agosto el 51.45% de los simpatizantes de la izquierda prefiere a AMLO, mientras que a Ebrard el 30.5%. Los números muestran que el porcentaje de opinión positiva ha abierto la contienda, pues la izquierda partidista sabe que su voto duro no le da ni para el segundo lugar en el 2012. Aquí también se trata del voto independiente e indeciso.

Competencia de dos en el PAN 

Militantes del PAN y aspirantes/Fuentes: GEA-ISA y Mitofsky. Construcción: César Mendoza

El Partido Acción Nacional ha construido un “as bajo la manga” en lo público de la política mexicana, pues Josefina Vázquez Mota no es ninguna desconocida en la clase política y en aquellos que se interesan en la política mexicana. Su ascenso ni siquiera es vertiginoso, sino la construcción de 10 años como funcionaria pública a nivel federal. Ella es la que ha provocado que exista competencia interna en el blanquiazul.

Santiago Creel y Vázquez Mota sostienen una batalla por posicionarse de manera definitiva en los números de las encuestas. Muy atrás, la figura heredada del dedazo pretende reaparecer o por fin instaurarse en el PAN por medio de Ernesto Cordero, quien no levanta en la elección general. Antes de llegar al escaparate de competir por la popularidad en lo general, los aspirantes panistas saben que hay una parada previa que sólo contempla a los militantes del partido.

En este sentido, sería falso afirmar que los tres aspirantes panistas sólo están pensando en la contienda interna. Al contrario, el aprendizaje que dejó la elección de Felipe Calderón está presente en ellos, por ello es que los números reflejan una preocupación de los panistas para crecer en el sector de ser reconocidos o identificados por la ciudadanía en general. Sólo Cordero no ha logrado este cometido, pero sí manifiesta un crecimiento.

En el renglón de opinión general, Vázquez Mota es la única que se localiza en números positivos que demuestran que la mujer ha ganado espacios políticos, aunque todavía es muy pronto para saber si alcanzará para que llegue a la boleta del 2012.

En las encuestas de GEA-ISA y Mitofsky la preferencia de aquellos que se declaran afiliados al PAN comienza a decantar por Josefina Vázquez Mota, quien aparece en primer lugar en las dos encuestas de agosto, 37.60% y 47% respectivamente. El crecimiento de la exdiputada federal es sorprendente, pues en el caso de GEA – ISA si se compara mayo y agosto, se obtienen al menos 20% de crecimiento entre los afiliados al PAN.

Santiago Creel se ha mantenido en dos estados que no son nada favorables para él: estancamiento y descenso. A pesar de esto, Creel sabe que entre él y Vázquez Mota se decide el proceso interno.

Ernesto Cordero en promedio sólo ha llegado a 8.28%, sus posibilidades se reducen cuando falta un mes efectivo para que el PAN comience la recta final del proceso. En Acción Nacional por el momento hay contienda interna.

El voto independiente, el factor

El voto de los electores que no han definido sus preferencias electorales son un factor primordial rumbo al 2012. Para el PRI es un riesgo una participación elevada, pues entre más participen los ciudadanos, menos valor decisivo tiene su voto duro. El PAN y la izquierda mexicana buscan que los ciudadanos vuelvan a dar un voto de confianza a sus opciones partidistas, a pesar de dos gobiernos que no han logrado pasar el umbral de desarrollo de la democracia y generar un crecimiento sostenido que permita mejores escenarios en el país.

Estamos muy cerca de que los partidos políticos decidan quién será el abanderado de la campaña del 2012. Es cierto que sus procesos de institucionalización serán un factor importante para que se elija al candidato, pero el escenario de hartazgo político, la inestabilidad de la economía internacional, más la violencia y muerte que ha provocado el combate al narcotráfico han generado que la ciudadanía sea un factor fundamental para la elección que se avecina.

No todo está en manos de las viejas formas de hacer política, las encuestas demuestran que hay una ciudadanía que evalúa y cambia conforme conoce el actuar de los políticos.

Nota: Publicado en el suplemento político  Ágora el 27 de septiembre 2011

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